Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio
Una vez más en nuestra historia reciente, un simple proceso de corte y soldadura a dado al traste con uno de los más emblemáticos lugares de encuentro de nuestra sociedad.
Tiempo atrás fue el Liceo de Barcelona y un sin fin de lugares, unos conocidos y otros no tan conocidos los que bajo la acción de las llamas dejaron a nuestros congéneres sin poder disfrutar de aquello que con el pasar de los tiempos en un lugar más de encuentro y esparcimiento.
Cabe en estos momentos pensar, ya no en la pérdida de una instalación, de un lugar de encuentro o de un lugar donde una serie de eventos tanto culturales como deportivos o musicales , hacían las delicias de miles de madrileños y visitantes , sino en el porque de tanta desolación.
Como digo al empezar esta humilde exposición, un simple proceso de corte y soldadura , pues bien hemos de saber la causa principal de los incendios acaecidos en los último años es como consecuencia de un simple proceso de corte y soldadura siempre que se ha producido un incendio en un edificio singular como los citados ha sido como consecuencia de trabajos en los que ha intervenido la llama de un soplete o el disco abrasivo de una radial.
No es tan difícil establecer medidas de seguridad encaminadas a evitar este tipo de desastres que afectan ya no a las vidas que por fortuna se salvaguardan sino a la perdida de bienes materiales y patrimoniales que ocasionan.
Un sencillo seguimiento por parte del personal de mantenimiento de nuestra instalación o bien una simple autorización de trabajo pueden ayudar a minimizar los daños ocasionados por una negligencia de este tipo.
Antes de empezar cualquier proceso de este tipo se debe demandar la correspondiente autorización para realizar este tipo de trabajo, autorización que no va más lejos que de estudiar las inmediaciones en las cuales se va a realizar la tarea, los materiales que circundan el punto de incidencia de la llama o las chipas producidas en un procedimiento de corte (recipientes con productos inflamables, disolventes, pinturas etc…) o bien las propias botellas del equipo de soldadura oxiacetilénica, ¿ quién no ha reparado nunca en una fuga de acetileno, bien en la botella, bien en la lanza del soplete?.
La implantación y cumplimentación en todos sus términos de un formulario de actuación en el que se reflejen el tipo de materiales que existen en las inmediaciones de la zona donde se van a llevar a cabo los trabajos, el personal que los va a realizar y el tiempo de duración de los mismos así como, los materiales que se van a utilizar y el tipo de soldadura que se va a realizar (eléctrica, oxiacetilénica etc..) ayudará a tomar las medidas pertinentes en el momento de acometer la obra en cuestión.
Además de ello la exigencia por parte de los responsables de la instalación hacia la empresa contratada o al propio, para la realización de los trabajos, de una formación específica de sus operarios en materia de seguridad y el manejo de equipos básicos de protección como son los extintores, los cuales deben estar presentes en este tipo de tareas.
Facilitar el desarrollo de los procedimientos, bien sea con la presencia de un operario de la empresa contratada o bien sea por personal de nuestro servicio de mantenimiento o de seguridad de nuestra instalación encaminados a la observancia de las normas de seguridad exigibles en cualquier proceso.
Son como podemos ver, consejos más bien mínimos, que todos desde nuestra experiencias conocemos y que seguro que ponemos en práctica pero que en ocasiones olvidamos y luego lamentamos , hemos de tener en cuenta que en materia de seguridad no es aconsejable bajar la guardia.
Quizás el tiempo nos vaya ayudando a tomar las medidas acertadas parta evitar este tipo de daños, quizás el tiempo no haga ver que no hace falta una gran inversión para evitar un desastre, quizás el tiempo nos haga ver que un proceso con llama abierta como puede ser el de soldadura no es tan insignificante como parece.